La Generación Z da la espalda al management y las empresas empiezan a redefinir el liderazgo

La Generación Z está rompiendo uno de los consensos históricos del mundo laboral: la idea de que progresar profesionalmente pasa, de forma inevitable, por convertirse en jefe. Según un estudio reciente de la consultora Robert Half, el 40% de los profesionales de esta generación solo aceptarían un ascenso si no implicara gestionar personas, el porcentaje más alto entre todos los grupos generacionales analizados. Frente a la promoción tradicional, una parte creciente de jóvenes priorizan la especialización, la estabilidad y el bienestar personal.

Este fenómeno, que algunos expertos denominan conscious unbossing, no responde tanto a una falta de ambición como a una redefinición del éxito laboral. El mismo estudio revela que más de la mitad de los trabajadores no están interesados en avanzar hacia posiciones de management o prefieren hacerlo por vías alternativas. En concreto, el 31% quieren promocionar sin asumir un rol directivo y el 22% no tienen interés alguno en ascender. Un cambio que está obligando a las empresas a revisar sus marcos de carrera y reconocimiento.